Entre tu sexo y tu amor, me quedo con los dos.
No te esperaba, pero aún así, mi cuerpo te pedía que vinieras. Mi pensamiento consiguió entregarse al tuyo... y estabas ahí, frente a mi. Con el mismo gesto, dulce, amable. Sensual, sexual... con las mismas ganas de llevarme a la cama...¿o fueron tan sólo las mías?.
Luego sentir tu espalda, mojada. Tus labios, húmedos ante le roce de mis dedos... y el flujo de tu cuerpo caliente, que calentaba más el mío. Retrasando mi orgasmo para sentir el tuyo, para estremecerte luego con el mío.
Ya mis dedos no son torpes entre tus piernas. Ni mi lengua desconoce algún lugar de tu boca. Y mentía al decir que ya no te quería cuando mi aliento insistía, mi cuerpo sentía, mis manos te dormían, y mi piel se estremecía. Mentía, para protegerme... para no llorar, mentía.
kate! dijo
whoaaaaaa!! muy intenso y hermoso!!
4 Febrero 2007 | 01:57 AM