Alguien me dijo hace poco, que cuando estás mal, la mente se nutre de buenos recuerdos del pasado, pero luego, cuando te paras a analizarlos, te das cuenta de que esos momentos… tampoco fueron tan buenos.

Sé que estar trayéndolos continuamente a mi mente no es buena medicina para olvidarlos, pero tampoco tenía tan claro que quería hacerlo del todo hasta hace un tiempo, cuando me di cuenta de que no era tan fácil.

La niña inteligente que decían que era no demostró que lo era cuando dejó que la pisaran de esa forma. Intentaré no lamentarme más porque el tiempo que gasto en hacerlo sólo es tiempo perdido, pero sólo el hecho de intentarlo ya me resulta difícil. No me salen las palabras y las que salen parecen contener todo el vacío que no hablo, pero que sí escribo.