Si la calma llegara con el olvido sería más fácil de reconocer, pero sigo sin encontrarla y poco me queda para que me canse de buscarla porque mientras más lo hago, más se esconde de mi.

Cuando lo das todo corres el riesgo de quedarte sin nada. Y poco a poco me doy cuenta de que eso es así cada vez más. No creo que por esto nos debamos volver herméticos, pero creo que al menos, si deberíamos tener cuidado con lo que damos, y a quien se lo damos.

Pocas veces abandono un sueño por considerarlo un imposible, pero cuando no depende tan sólo de ti, cuando existen otras personas involucradas en la consecución de ese sueño, quizás haya que abandonar esa idea… Donde el sueño es directamente proporcional al número de intentos fallidos por lograrlo, e inversamente proporcional a la fuerza que empleaste para conseguirlo.