Tengo que dejar de fumar, y no es la primera vez que lo intento, pero esta vez debería tomármelo en serio porque la verdad es que no sólo ahorraría en tabaco sino también en salud. Llevo más de un año intentando recuperar peso, y lo voy consiguiendo poco a poco, pero sé que el camino sería más corto si dejara éste estúpido vicio. No me valefumarme sólo la mitad del cigarro. Ni reducir la cantidad de un paquete diario a medio. Esta vez tiene que ser de golpe porque después de probar muchas maneras de hacerlo creo que la más correcta o efectiva es esa. Decir que no. Echarlo de menos. Pasar incluso el mono de esos días de ansiedad que provoca la falta de nicotina en nuestro cuerpo, y no dejarme ganar por ella.

No es fácil. Hoy es el primer día, y me está resultando complicado no encenderme ninguno mientras escribo esto. Mientras me tomo un café… o ahora, cuando termine de almorzar porque más que un vicio es una mala costumbre que he adquirido durante estos años.

Paciencia y fuerza de voluntad. Si la he tenido para otras cosas, espero tenerla también para esto.